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Haz esto al menos 1 Vez a la Semana y Lucirás un Rostro 10 Años Más Joven….

De todas las partes de nuestro cuerpo, sin duda la piel del rostro es la que sufre más efectos, principalmente porque ella es modificable dependiendo la situación que estemos pasando, por lo que mantenerla estable es muy difícil.

Cuando hablamos de situaciones nos referimos al estrés, la mala alimentación entre otros, eso sí, más allá del acné o distintas marcas que nos puedan salir, estamos claros que lo más complicado de combatir es el tiempo y las arrugas que te van saliendo.

Esta es una de las preocupaciones (para algunas la más importante) que tienen las mujeres, por lo que evitar las arrugas es algo clave, justamente hoy te traemos una mezcla natural que hará maravillas por tu rostro y de forma efectiva, vamos a verla.

La mascarilla natural que rejuvenece tu rostro

Para preparar esta mascarilla casera vas a necesitar lo siguiente:

  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharada de miel
  • 3 cucharadas de arroz

Preparación

  • Lo primero es cocinar el arroz hasta el punto de que falte poco para que el agua dentro de la olla se seque.
  • La idea aquí es tomar el arroz suavecito, es decir, el que parece casi liquido cuando está apunto de cocinarse por completo. (No botes el agua, la usaremos luego)
  • Una vez que hagas esto, utiliza un colador para separar dicho arroz del agua.
  • A continuación, pon a calentar tu leche, no es necesario que esta entre en punto de ebullición, lo importante es que esté algo caliente.
  • Procede a mezclar el arroz ya colado con tu leche caliente y mézclalo todo muy bien evitando que queden grumos.
  • Una vez que se enfríe, ya puedes colocarlo en algún recipiente y agregarle la miel, de nuevo, mézclalo todo.

¡Listo! Ya tienes tu mascarilla lista

Modo de uso

  • Primero debes lavar bien tu rostro para así remover las impurezas de la zona, así, la mascarilla tendrá más efecto.
  • Ahora procede a aplicar esta mascarilla por tu rostro, asegúrate de hacerlo lo más uniforme que puedas.
  • Deja que actúe hasta que esta se seque.
  • Cuando esté seca, remuévela con el agua de arroz que nos sobró al principio, sécala y listo.